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Riesgos y oportunidades
La implicación de la PYME en la mejora del impacto económico, social y ambiental de la actividad empresarial es fundamental. Esta implicación puede, además, ser muy beneficiosa para aquellas PYMES que sepan aprovechar la creciente demanda de sostenibilidad o responsabilidad social como una oportunidad y no como una amenaza. Pero ello requiere reconocer las nuevas tendencias que empiezan a emerger.
Si bien hasta ahora estas tendencias han afectado principalmente a las grandes empresas, a medida que éstas tratan de asegurar la sostenibilidad de sus cadenas de aprovisionamiento y distribución como parte de sus estrategias de responsabilidad social y de reputación corporativa, las PYMES, que constituyen sus principales proveedores y subcontratistas, empiezan a verse afectadas por nuevas demandas de los clientes que solicitan la puesta en marcha de medidas de gestión más sostenibles. El último informe elaborado por Forética (Informe Forética 2006: Evolución de la Responsabilidad Social de las empresas en España) señala que un 50% de las empresas tienen en consideración cuestiones éticas en la selección de proveedores y un 30% integran proactivamente consideraciones éticas en la valuación de proveedores (es decir, no sólo considerando negativamente a los proveedores ante incidentes éticos de los que se tenga conocimiento sino mediante cuestionarios, auditorías y medidas similares).
Las demandas de los consumidores también están aumentando. El último informe elaborado por Forética (Informe Forética 2006: Evolución de la Responsabilidad Social de las empresas en España) señala que “para los ciudadanos españoles, la RSE es el segundo factor en importancia a la hora de valorar positivamente una empresa por detrás del factor servicio (calidad, precio, atención) y por delante de los resultados (beneficios, expansión, etc.)”, destacando “que se considera claramente más importante la ética que los resultados financieros” y considera que la “RSE debe ser uno de los aspectos prioritarios de gestión empresarial”. También remarca que “9 de cada 10 consumidores estarían dispuestos a penalizar actitudes corporativas irresponsables […] mediante la negativa a consumir sus productos”.
Tampoco las administraciones públicas son ajenas a estas tendencias. En España, el gobierno ha asumido el compromiso de promulgar una ley sobre la RSE y para ello ha promovido diversos foros para discutir con las empresas y las organizaciones sociales el marco de regulación y/o promoción de la RSE más conveniente para el país. El Gobierno anunció a finales de marzo que prepara una norma que incentive el compromiso de las empresas con la sociedad y el medio ambiente. La norma exigirá a las compañías receptoras de ayudas públicas que cumplan determinados preceptos sociales y ambientales y establecerá incentivos económicos para las que acrediten buenas prácticas, especialmente en el caso de las PYMES, que se verán progresivamente afectadas por nuevas demandas de las administraciones públicas, derivadas de normas pero también de un mayor interés por la contratación pública sostenible.
El creciente interés de clientes y consumidores y administraciones públicas por la sostenibilidad y por la responsabilidad social empresarial (RSE) supone riesgos y oportunidades para las empresas más pequeñas a medida que exigen una mayor implicación del sector empresarial en la resolución de problemas sociales y ambientales.
Existen numerosos ejemplos de empresas de todos los tamaños y sectores que han sabido innovar y desarrollar ventajas competitivas al tomar la RSE como una oportunidad y no como una amenaza, respondiendo a esta mayor demanda de sostenibilidad con procesos, productos y servicios que abordan necesidades ambientales y sociales y mejorando sus relaciones con clientes, empleados, proveedores e inversores. Pero ello requiere conocer de donde vienen las presiones para el cambio, e innovar para anticiparse al mercado y a las nuevas tendencias que empiezan a emerger.
Beneficios y principios
Generalmente, las motivaciones de las empresas para adoptar prácticas más responsables responden a la motivación de contribuir al bien común (Principios) o conseguir un beneficio o evitar una pérdida (Beneficios). Si bien existe una tendencia a considerar que en la actividad económica principios y beneficios son conceptos excluyentes no tiene porque ser así. Es posible asumir prácticas de sostenibilidad que permitan simultáneamente crear valor social y/o ambiental para la sociedad y valor económico para la empresa.
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Principios
“El argumento moral sostiene que el principio debe preceder al beneficio, aunque los dos no estén reñidos […]. La razón por la que las empresas no matan o envenenan deliberadamente a las personas no es porque podría ser perjudicial para el negocio sino porque es algo que no se debe hacer.
El fraude, la mentira y la contaminación no son aceptables, independientemente de que se descubran o no y de que puedan dar lugar a daños financieros. En otras palabras, las compañías deben de obrar bien porque es lo que deben hacer no porque sea rentable. El punto de partida debe ser el principio no el beneficio”
(Citado en Sustainability, CFI, Ethos (2002): Crear valor: Argumentos empresariales a favor de la sostenibilidad de los mercados emergentes. Sustainability: Londres, p. 33)
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Beneficios
La Gestión sostenible o responsable puede aportar beneficios a las empresas. El último informe elaborado por Forética (Informe Forética 2006: Evolución de la Responsabilidad Social de las empresas en España) señala que El 68% de las empresas españolas entiende que la responsabilidad social aporta ventajas a la gestión empresarial.
Agrupando estas ventajas pueden distinguirse tres tipos: ventajas que aportan eficiencia en la gestión, ventajas otorgadas a la marca e imagen de la empresa y ventajas que revierten sobre los valores y el entorno de la organización: la categoría más repetida tiene que ver con eficiencia en la gestión (44%), la generación de marca y reputación en segundo lugar (25%). Los valores en relación con el entorno (22%) vendrían en tercer lugar.
EFICIENCIA EN LA GESTIÓN |
44,10% |
Mejora clima organización |
14.70% |
Competitividad |
11,80% |
Mayor productividad |
8,40% |
Más beneficios económicos |
5,10% |
Mejoras en la gestión |
4,10% |
MARCA Y VISIBILIDAD |
25,60% |
Reputación |
21,80% |
Marca/Fidelización |
3,80% |
VALORES Y ENTORNO |
22,50% |
Más aceptación /credibilidad
ante la sociedad |
11,90% |
Contribuir al desarrollo sostenible |
7,40% |
Tranquilidad / sentirse responsable |
3,20% |
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